viernes, 30 de julio de 2010


Llorá, llorá todo ese dolor...

Hay que llorar la tristeza y llorar las tragedias.
Lloralo todo.
Llorar todo el dolor, sacarlo, porque ocupa el lugar de la alegría, del amor.
Cuando llorás, no sólo llorás el dolor, también el odio, el resentimiento, la
frustración, te vaciás todo eso.
Cuando llorás, regás. Y tal vez, algo florezca ...
Y una vez que lo hayas llorado todo, toda la tristeza, la soledad
y una vez que hayas llorado mucho, reí.
Reí con esperanza.
Llora por lo que esperás, pero reí sabiendo lo que vendrá.
El que no cree en la magia, nunca la encontrará. Nunca podra ver lo que a simple vista no se VE.